Atentado a la Embajada de Israel: la Corte reactivó la causa

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El máximo tribunal de la Nación ordenó también la captura de una agente de la organización Hezbollah y reiteró el pedido de captura de José Salman El Reda Reda. Tras el atentado ocurrido en marzo de 1992.
La Corte Suprema resolvió hoy reactivar la causa por el atentado a la embajada de Israel y, a partir de un nuevo informe, ordenó la captura de Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman, agente operativo de la organización terrorista Hezbollah y miembro de la agrupación Jihad Islámica, y reiteró el pedido de detención de José Salman El Reda Reda, un ciudadano colombiano prófugo.

El máximo tribunal de Justicia de la Nación lo dispuso en una resolución con las firmas de los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda, en el marco del juicio “sumarísimo” que se instruye para esclarecer el ataque contra la sede diplomática israelí ocurrido el 17 de marzo de 1992.

Ese atentado terrorista destruyó la sede diplomática de Arroyo y Suipacha en esta capital y provocó oficialmente 22 muertes, aunque se estima que la cantidad de víctimas fatales ascendería a 29.
La decisión aparece como una repuesta a la presidenta Cristina Fernández, quien el 1ro. de marzo pasado, ante la Asamblea Legislativa, había acusado a la Corte de no haber avanzado en la investigación por ese atentado terrorista cometido en Buenos Aires, en medio de cuestionamientos a la apertura de archivos desclasificados de la causa AMIA tras la muerte del fiscal Alberto Nisman.

En esa ocasión el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, aseguró que la cuestión era “cosa juzgada”, algo que después tuvo que desmentir el propio tribunal, a través del secretario que instruye el expediente, Esteban Canevari.

Y hoy, según publicó el Centro de Información Judicial (CIJ), la Corte resolvió reclamar la captura internacional de Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman, quien habría ingresado a la Argentina a principios de 1992 los explosivos que fueron utilizados en el atentado a la sede diplomática israelí.
“Desde el año 2005 esta Corte investiga a Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman como agente operativo de la organización terrorista Hezbollah e integrante de la agrupación Jihad Islámica -indicó el CIJ, dependiente del tribunal-. Recién en septiembre último la embajada de Israel en Buenos Aires, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, confirmó la información y por ello el máximo tribunal ordenó la captura internacional”.

Suleiman había sido detenido en 2001 en Jordania y allí confesó que él había ingresado a la Argentina los explosivos con los cuales se perpetró ese atentado, según se supo en marzo pasado al cumplirse 23 años del ataque.

En tanto, la Corte ratificó el pedido de captura para El Reda Reda, a quien el fiscal Nisman también acusó en la causa por la voladura de la AMIA, ocurrida el 18 de julio de 1994, poco más de dos años después del atentado a la embajada.

Nisman aseguró que El Reda Reda habría sido el “coordinador de la llegada al país, la estadía y partida” del grupo que cometió el atentado, y recordó que ese sospechoso se fue de la Argentina el mismo día del ataque a la AMIA, rumbo al Líbano.

El 17 de marzo de 1992 una bomba explotó en la sede de la embajada de Israel situada en Arroyo y Suipacha, en el barrio porteño de Retiro, en lo que constituyó el primer atentado terrorista internacional cometido en la Argentina.

Oficialmente se identificó en la causa a 22 muertos, aunque siempre se sostuvo que la cantidad de víctimas llegó a 29.

La Corte Suprema estableció en 1999 que la Jihad Islámica, brazo armado del Hezbollah (“Partido de Dios”, proiraní), llevó adelante la masacre cuando hizo detonar una camioneta Ford F-100 cargada de explosivos en las afueras del edificio diplomático, descartando las hipótesis de implosión que se habían barajado.

Para la Corte, los responsables del ataque fueron Abbas Musawi, secretario de Hezbollah, e Imad Mughniyah, quien dirigía el aparato de seguridad central y exterior de Hezbollah y habría muerto el 12 de febrero de 2008 en un atentado en Damasco (Siria).

En el documento que difundió el secretario Canevari en marzo pasado se explicó que estaban probados los “vínculos entre el Hezbollah y personas sospechosas que desarrollaban actividades supuestamente comerciales en la zona conocida como Triple Frontera, entre otros Samuel Salman El Reda”. La Triple Frontera es el punto común entre Argentina, Paraguay y Brasil.

El Reda había sido arrestado con 30.000 dólares falsos, que resultaron ser los “superdólares” que fabricaba el Gobierno iraní para financiar atentados terroristas.

Según la investigación de Nisman en el caso AMIA, El Reda estaba vinculado al agregado cultural de Irán en la Argentina, Mohsen Rabbani, quien lo instruyó en el fundamentalismo islámico y, por orden de las máximas autoridades de Teherán, concretaron el atentado contra la AMIA para castigar al entonces Gobierno de Carlos Menem por supuestamente incumplir acuerdos de asistencia nuclear.