Identifican los restos de un soldado bandeño caído en Malvinas

Héctor Walter Aguirre -nacido en Capital Federal el 19 de septiembre de 1963- era el único hijo Liliana Yolanda Aguirre, quien partió hacia La Banda, Santiago del Estero, cuando su pequeño hijo cumplió los dos años.

Creció en el barrio Yanuzzi, hizo la primaria en el Colegio San Martín y comenzó a trabajar en la adolescencia ayudando a un tío como gasista. Le decían Puchi. A los 18 años conoció al amor de su vida, María de las Mercedes Morales, con quien se casó antes de partir hacia la guerra. Ella lo despidió  embarazada de María Soledad, que nació el 22 de abril, pocos días después de que su padre pisara las islas por primera vez y para siempre.

Llegó a las islas como soldado de la Fuerza Aérea y fue enviado a Darwin, con la misión de custodiar un pequeño y rudimentario aeropuerto de la base militar Cóndor en Pradera del Ganso, donde operaban los aviones Pucará.

Héctor cayó peleando con valor el 28 de mayo, mientras disparaba su ametralladora contra un avión británico que atacaba el cementerio. Ascendido a cabo post mortem, recibió la Medalla de La Nación Argentina al Valor en Combate y la Cruz al heroico Valor en Combate. Fue declarado Héroe nacional el 18 de marzo de 1998.

La primera vez que María de las Mercedes Morales viajó a visitar la tumba de su marido fue el 19 de noviembre de 1997. Había llevado una placa tallada en madera con el nombre de su esposo. No supo dónde dejarla: sus restos no habían sido identificados. Le dijeron que pusiera la placa en una tumba al azar, como hacían otras madres y esposas de caídos en su misma situación.

En 2009 le tocó viajar a María Soledad, su hija. La joven, que buscaba algún rastro de ese padre que no había podido conocer, se sorprendió al encontrar el nombre de Héctor Walter Aguirre en la primera hilera de la tumba número 10, compartiendo la fosa con otros tres soldados. “¿Cómo sucedió esto?”, se preguntó. Nunca obtuvo una respuesta.

Ayer por la noche, María Soledad fue informada por la Secretaría de Derechos Humanos en Santiago del Estero: el cuerpo de su padre está en la tumba DB 28, y no en la placa que incluía cuatro nombres desde 2004.

Fuente: Diario Panorama