México: asciende a 90 la cifra de fallecidos por el feroz terremoto

terremoto

El poderoso sismo que sacudió a México el jueves cerca de la medianoche dejó al menos 90 muertos, dañó miles de viviendas y afectó a más de dos millones de personas en el sur del país, dijeron el domingo autoridades estatales.

El terremoto de magnitud 8.1 frente a la costa del estado sureño de Chiapas fue más fuerte que el temblor que en 1985 devastó partes de Ciudad de México y causó miles de muertes. Sin embargo, su mayor profundidad y distancia ayudó a salvar a la capital de daños más graves.

El sábado en la noche, autoridades del estado sureño de Oaxaca reportaron 71 muertes confirmadas, la mayor parte de ellas en el pequeño municipio de Juchitán, donde se realizaban múltiples funerales.

Imágenes de televisión mostraron casas y edificaciones completamente destruidas en poblados de Oaxaca ubicados en la parte más estrecha de México, el istmo de Tehuantepec.

Las réplicas continuaban el domingo, y decenas de personas permanecían en parques y patios al aire libre negándose a entrar a sus viviendas por temor a que colapsen. Montones de escombro estaban esparcidos por las calles y el nerviosismo era visible en los residentes.

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, dijo a periodistas que el sismo afectó a 41 municipios y probablemente a uno de cada cinco de los 4 millones de habitantes del estado.
“Estamos hablando de más de 800,000 personas que potencialmente lo perdieron todo, y algunas a sus seres queridos”, dijo.

Sólo en Juchitán, más de 5,000 viviendas sufrieron graves daños junto con escuelas, un hospital y una iglesia, mientras que el palacio municipal se derrumbó.

En el vecino Chiapas al menos 15 personas murieron y su gobernador, Manuel Velasco, dijo que unas 41,000 viviendas sufrieron daños, estimando que cerca de 1,5 millones de personas fueron afectadas. Otras cuatro muertes se registraron en el estado sureño de Tabasco.

El presidente Enrique Peña Nieto declaró el viernes tres días de duelo nacional, y se comprometió a reconstruir los pueblos destrozados.

Pobladores dijeron en entrevistas a la televisión que la ayuda estaba llegando a cuentagotas, mientras que autoridades realizaban recorridos por las zonas más golpeadas para cuantificar los daños materiales.