Pérez Volpin: Para el jefe de endoscopías de la Trinidad, “los errores no deben ser sinónimos de culpa”

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En medio de la causa que investiga la muerte de Débora Pérez Volpin, que ocurrió en el Sanatorio de la Trinidad, hace tres semanas,  cuando la periodista se realizaba una endoscopía, el encargado de Neumonología y Endoscopía Respiratoria de la clínica publicó un descargo sobre las acusaciones y rumores que giran alrededor del tema.

El doctor Héctor A. Defranchi remarcó que “ningún acto médico está desprovisto de riesgo”, apuntó contra los colegas que “se comportan como vedettes” y criticó a los medios por cómo trataron la noticia.

“Hemos escuchado a través de los medios todo tipo de especulaciones, la mayoría, producto de la impotencia frente a la desaparición de la querida compañera”, resaltó el especialista en una carta de lectores en La Nación.”Sin embargo, han abundado las voces desacalifantes, sin el mínimo sentido del resguardo de la ética profesional”, agregó.

Sobre los colegas que opinaron sobre lo que sucedió durante la endoscopía, el medico dijo: “Los errores de otros jamás deben explotarse para lograr el prestigio propio. Esto ha sido moneda corriente en la mayoría de las declaraciones, y lo más indignante que presenciamos fueron comentarios vertidos por profesionales, que aprovechando toda ocasión para lucimiento personal, y exhibiendo un grado de vedettismo no concordante con la profesión médica, trataron de pasar por expertos calificados”.

Para Defranchi, “ningún acto médico esta desprovisto de riesgo, por más simple que parezca”. “La endoscopía digestiva alta tiene riesgos inherentes al mismo procedimiento, imprevistos que solo los médicos actuantes conocen. El riesgo cero no existe“, abundó.
Además, sostuvo que “la actuación de parte de la prensa ha sido en general lamentable”. “Los profesionales médicos, convertidos en estrellas mediáticas, más lamentable todavía —opinó—. Me solidarizo con los profesionales actuantes, por haber sufrido ya la condena mediática haya o no mediado un error involuntario”.
La investigación sobre la muerte de Pérez Volpin quedó caratulada como “homicidio culposo” y se esperan los resultados de los estudios microscópicos para confirmar la antigüedad de las lesiones en el esófago y estómago, que se encontraron en la primera instancia de la autopsia.

Hasta el momento, la autopsia practicada por peritos oficiales y de parte arrojó lesiones en el esófago y el estómago, pero el grado y el detalle de esas heridas se sabrá con con resultados de las biopsias de los tejidos.

Los días siguientes al deceso se realizaron dos allanamientos de la clínica, en los que se secuestró, además de la historia clínica, el endoscopio con el que se realizó el estudio completo con el procesador, CPU y dos sondas, y se pudo determinar que el procedimiento no había sido grabado.

Además se retiró información digital e impresa del resonador magnético y tomografía, información del equipo anestésico e información general de estudios realizados a la paciente, como análisis de sangre y electrocardiogramas.