Salió de su casa para ir al colegio y nunca llegó: sospechan de un joven de 21

Miguela Acosta se despidió de su hija Priscila Ramírez, de 17 años, en la mañana del viernes 29 de septiembre antes irse a trabajar y no volvió a verla. La adolescente tenía que asistir al mediodía, como todos los días, a la Secundaria Tratado del Pilar pero nunca entró a la institución. Según los registros de su Sube viajó hasta el lugar y testigos la vieron por la zona hasta las 19 hs, cuando se habría subido al tren con un joven de 21 años.

“Me dijeron que la vieron en la una plaza en el centro de Pilar, cerca del colegio, con unos trapitos e inclusive que entró a usar el baño de un pool al que siempre va con sus amigos en las calles Lorenzo López y San Martín”, aseguró Miguela a minutouno.com

Según la mamá, quienes vieron a Priscila ese día aseguran que se subió a un tren que se dirigía a la Ciudad de Buenos Aires. Iba acompañada del ex novio de su mejor amiga, que hoy vive en Bariloche. “Es raro que se haya ido, no se llevó ni ropa, ni sus documentos“, dijo y agregó que a partir de la denuncia se enteró que la ex mujer del joven, con quien tiene una hija de 18 meses, había pedido una perimetral porque era víctima de violencia de género. Gracias al testimonio de ella, la Justicia le permitió acceder a las cámaras de seguridad de la zona.

“Sólo sabemos lo que nos dicen los vecinos, quienes la conocen. En las cámaras no se la pudo ver y en la estación de tren ni siquiera había”, contó Miguela. Además, aseguró que el joven también está desaparecido desde el viernes, que ni su ex ni su papá saben dónde está y que sospecha que éste último lo está encubriendo.

La última vez que fue vista, Priscila vestía un buzo con capucha gris, jeans rotos, y zapatillas naranja o rosa flúor. Su familia pide a quienes tengan información sobre su paradero que se comuniquen al 11-2166-6068.