Sínodo: el papa Francisco hizo un llamado a la paz en Medio Oriente

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El sumo pontífice expresó preocupación por la escalada violencia en Siria, Irak, Jerusalén y Cisjordania.
Antes de retomar esta mañana los trabajos del sínodo, el papa Francisco hizo hoy un fuerte llamado a la paz en Medio Oriente, y volvió a instar a la comunidad internacional a actuar para ayudar a resolver los conflictos en curso.

“Estamos dolorosamente golpeados y seguimos con profunda preocupacióin lo que está ocurriendo en Siria, Irak, Jerusalén y Cisjordania, donde asistimos a una escalada de la violencia que involucra a civiles inocentes y sigue alimentando una crisis humanitaria de enormes proporciones”, dijo Francisco ante los 270 padres sinodales reunidos en el Vaticano. “La guerra lleva destrucción y multiplica los sufrimientos de las poblaciones”, agregó, llamando luego a rezar por la paz. Quiso así demostrar cercanía a los patriarcas y obispos presentes en la asamblea sinodal que provienen de esas regiones, así como a quienes allí viven, según explicó.

En la misma intervención, difundida por la Sala de Prensa de la Santa Sede, el Papa, junto al sínodo, hizo un llamado a la comunidad internacional “para que encuentre el modo de ayudar eficazmente a las partes interesadas, a ampliar sus propios horizontes más allá de los intereses inmediatos y a usar los instrumentos del derecho internacional, de la diplomacia, para resolver los conflictos en curso”. Además, extendió su pedido de paz a las zonas de Africa que están viviendo situaciones parecidas.Ayer, en la conferencia de prensa diaria en el Vaticano, el patriarca sirio católico Ignace Youssif III Younan, ya había hecho un llamado para que Occidente reaccionara ante “el drama indescriptible” que los cristianos están viviendo en Siria e Irak. “Nosotros nos sentimos olvidados y traicionados de parte de los países occidentales”, lamentó, al expresar su alarma por la disminución cada vez más grande de comunidades cristianas. “Las familias, laceradas, hacen de todo para escapar del infierno de Siria e Irak”, dijo. “Y nosotros nos sentimos impotentes ante esta situación trágica, que deploramos”, agregó, al destacar, por otro lado, que “ya no logramos convencer a los jóvenes a quedarse en sus países, cuna del cristianismo”.