Trump amenaza con sacar fondos a países que condenen decisión sobre Jerusalén

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con cortar el financiamiento de su país a aquellos miembros de la ONU que apoyen mañana una resolución, propuesta por países árabes, que condena el reconocimiento de Washington de Jerusalén como capital de Israel.

En declaraciones en la Casa Blanca, Trump denunció a “todas estas naciones que toman nuestro dinero y luego votan contra nosotros en el Consejo de Seguridad y potencialmente votan contra nosotros en la Asamblea (General de la ONU)”.

“Toman cientos de millones de dólares e incluso miles de millones de dólares y luego votan contra nosotros. Bien, estaremos observando esos votos”, prosiguió.

“Déjenlos votar en contra nuestra. Ahorraremos un montón. No nos importa”, afirmó.

El lunes, Washington vetó una resolución similar en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Entretanto, el canciller palestino, Riyad al Maliki, y su homólogo turco Mevlut Cavusoglu acusaron a Estados Unidos de estar “amenazando” a la Asamblea General de la ONU en la disputa por Jerusalén.

Estados Unidos está cometiendo un “error grave”, dijo Al Maliki este miércoles en una conferencia de prensa conjunta con el canciller turco en el aeropuerto Atatürk de Estambul, reportó la agencia de noticias DPA.

“Ninguna nación orgullosa, ningún Estado digno se inclina ante este tipo de expresión”, afirmó Cavusoglu, quien añadió que Estados Unidos debe “renunciar a ese tipo de métodos”.

Previamente a las declaraciones de Trump, la embajadora estadounidense Nikki Haley había advertido en Twitter que los países que votaran a favor iban a ser recordados por Estados Unidos.

Trump reconoció el 6 de diciembre a Jerusalén como capital israelí, rompiendo décadas de consenso internacional, según el cual el estatus final de la ciudad debe ser acordado en un proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Mañana en Nueva York la Asamblea General del organismo multilateral, en la que estarán presentes los 193 Estados miembros de la ONU, tiene previsto votar una resolución impulsada por los palestinos para demandar a Washington que dé marcha atrás a su decisión.

El texto, que reitera la doctrina de Naciones Unidas sobre Jerusalén y no menciona explícitamente a Estados Unidos es similar al de una resolución que los estadounidenses vetaron el lunes en el Consejo de Seguridad.

Allí, Estados Unidos se quedó en solitario en defensa de su decisión, con los otros 14 países miembros votando a favor del texto, incluidos algunos de sus aliados más cercanos como el Reino Unido, Japón y Francia.

En el caso de la Asamblea General, ningún Estado tiene poder de veto, por lo que según analistas el resultado de la votación podría determinar un contundente rechazo a la iniciativa de Trump de designar a Jerusalén como capital de Israel y su orden de trasladar a la Ciudad Santa la embajada estadounidenses en Tel Aviv,

No obstante, las resoluciones de la Asamblea General no tienen el carácter vinculante de las del Consejo de Seguridad.

En tanto, y en protesta por la declaración estadounidense, miles de palestinos marcharon hoy desde Ramallah hasta el puesto de control de Qalandia, donde fueron duramente reprimidos.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, enarbolaban banderas palestinas y arrojaron piedras y bombas molotov en Qalandia contra tropas israelíes que respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma, informó la agencia de noticias EFE.

También se registraron choques violentos en las ciudades palestinas de Belén y Hebrón.

Las autoridades sanitarias palestinas informaron que al menos dos personas fueron heridas de balas de plomo en Ramallah.

Las distintas agrupaciones palestinas habían convocado hoy un nuevo “Día de la Ira”, en coincidencia con la llegada a la región del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, quien finalmente pospuso su viaje para mediados de enero y a quien el presidente palestino, Mahmoud Abbas, había rechazado recibir.

Para mañana y el viernes están convocadas nuevas jornadas de protesta en la ocupada Cisjordania.