Piden la detención del exgerente de tarjeta Unica y de su hijo, y estiman en $ 19.000.000 la “defraudación”

La fiscal Celia Mussi pidió ayer la detención de Diego Peñaexgerente de Tarjeta Única, de su hijo Santiago Peña y de una tercera persona en la causa que investiga un millonario desfalco a la mencionada entidad. Mientras se conocía esta información se supo asimismo que un abogado requirió también ayer la eximición de prisión para el ex gerente y para su hijo, sindicados de conformar una presunta asociación ilícita que habría provocado una defraudación parcial a la firma estimada en $ 19.000.000.

La fiscal Mussi solicitó las detenciones a la jueza María Pía Danielsen mientras que la presentación por los acusados fue interpuesta ayer por el abogado Miguel Torres ante la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) y el planteo será dilucidado por un juez de Control y Garantías.

La denuncia que inicia la causa fue elevada por el abogado Diego Lindow, apoderado de la tarjeta ante la fiscal Celia Mussi, quien investiga al menos a una docena de particulares por los delitos de “asociación ilícita, defraudación, hurto y daño”, trascendió al cierre de esta edición.

De acuerdo con la denuncia, en enero último, los socios de la tarjeta “comenzaron a observar un movimiento de extracción y posterior depósito de dinero que no tenían registro en la contabilidad de la empresa. Ello encendió una alarma, ya que se había sacado dinero y se depositó en la cuenta de un socio, pero al constatar ese movimiento en los balances de la tarjeta, ese movimiento no se encontraba registrado”.

Pronto, se le habrían pedido explicaciones a Peña y solo evidenció nerviosismo, “lo que despertó las sospechas”, reveló Lindow en su escrito. Luego, los propietarios “nos encontramos con que el sistema informático había sido saboteado, y se borraron los datos”. Del mismo modo, “hubo un robo posterior de los soportes físicos de papel.

La empresa habría anunciado a Peña la apertura de un sumario, luego una suspensión laboral y un sumario interno. “Ante esta situación”, Peña habría renunciado.

Rápido, la tarjeta contrató a un estudio contable, impositivo y legal de fuera de Santiago, al que encomendó una auditoría. De las conclusiones preliminares, se desprendería que han sido efectuados “ajustes, imputando los resúmenes de la tarjeta como abonados”, (Peña) y el subgerente. “El total de ajustes relevados asciende a $ 1.220.830,54”, precisó Lindow.

Los medios eran tarjetas de prueba, que no deberían tener movimientos. “Así, se realizaron consumos por $ 1.220.830,54, y los mismos se ajustaron. Es decir, que figuran como cancelados contablemente sin que ingrese el dinero, y este ajuste lo realizaron con los usuarios de Diego Peña y otro empleado”.

Al cierre de la presente edición, se desconocía si se habían concretado las detenciones. El abogado Torres mencionó que antes debía dirimirse su pedido de eximición de prisión.

El descargo de los Peña, según el abogado Torres: “Habrá contradenuncia”

El abogado defensor de Diego y Santiago Peña, Miguel Torres, adelantó anoche: “Antes del viernes presentaremos una contra denuncia por falsa denuncia”.

En diálogo con EL LIBERAL, el letrado explicó que aún “no tenemos el contenido de la denuncia en contra de mis representados. Ahora hemos solicitado eximición de prisión para ambos y una audiencia”.

Torres profundizó: “Pediremos las constancias de la denuncia realizada. Lo único que tenemos es la noticia en los medios de comunicación. Demostraremos la inocencia de Peña padre e hijo con peritos contables y evidencias, cuya producción vamos a peticionar. Ofreceremos testigos.

Torres indicó también: “El señor Peña se ha desvinculado de la tarjeta y, por ende, de la `patronal y existe una causa en materia laboral. Asumimos que ello dio origen a la denuncia”, enfatizó.

Los resultados de la auditoría fueron la base en la presentación penal del apoderado de la tarjeta

La denuncia amplía que la auditoría encontró que Diego Peña realizó “ajustes” a los resúmenes de las tarjetas de empleados y ex empleados. “Es decir, que los mismos realizaban gastos con la Tarjeta Única, pero nunca los pagaban -dice la denuncia- ya que eran ajustados por sistema por Diego Peña, en una clara defraudación, ya que esos consumos había que abonarlos a los comercios, y lo hacían con dinero de la tarjeta. Los que realizaban los consumos nunca los pagaban, ya que Peña los ajustaba contablemente”.

El denunciante señaló que la “defraudación respecto a Peña para con empleados y ex empleados asciende a $ 6.529.122,32”.

También ahondó Lindow que Peña tuvo consumos propios con la tarjeta, que cancelaba sin pagarlos, 2020 y 2021, “… en la cifra de $ 1.062.864,01”. Agregó ajustes a terceros “por $ 2.412.821,97”.

La acusación es extensiva al subgerente de la tarjeta, “quien también realizó ajustes a empleados o ex empleados de la tarjeta por $ 746.857,42”; otros gastos propios “ajustados por $ 126.306,48 y para terceros en el orden de $ 130.929,37”.

El apoderado añadió que la auditoría también expuso “pagos a comercios adheridos, sin que los mismos hayan realizado ventas y/o consumos, por $ 1.466.128,63”.

“Luego se ha analizado el total de cobranzas imputadas en mayo 2021, con el objeto de verificar su ingreso en el banco. Identificaron diferencias entre lo que debería haber sido depositado vs los ingresos según resumen bancario por un saldo sin depositar de $ 3.442.342,36″, precisó Lindow.

La denuncia agrega que Santiago Peña, hijo de Diego, habría emitido facturas, desde el 2017 a la fecha, por cobros mensuales por $ 30.000, sin que el mismo haya realizado servicio alguno a la empresa, totalizando una defraudación de $ 1.260.000”.

Pagos a empleados

Asimismo, resaltó que Peña padre habría abonado a los empleados “más dinero del que figuraba en el recibo y lo que correspondía por convenio laboral, e incluso les ajustaba los resúmenes de gasto, totalizando una pérdida de $ 349.913,75 mensual”.

En definitiva, el denunciante manifestó que la denunciada “era una organización destinada a recaudar y enriquecerse, y para ello, se nutrió de empleados, comercios y demás quienes cobraban para luego distribuir lo percibido. Peña y el subgerente abonaban a comercios y terceros dineros que no tenía un origen comercial, y luego estos comercios o terceros distribuían lo percibido entre ellos y Peña y el subgerente”, enfatizó Lindow.

Fuente: El Liberal

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