Caso Maradona: El audio que revela el sufrimiento que atormentaba a Diego

La junta médica que investiga la muerte de Diego Maradona determinó que el astro del fútbol tenía serios problemas de salud y que, en sus últimos meses de vida, había sido abandonado “a su suerte”.

Tenía un corazón de 503 gramos, sufría cirrosis, convivía con un posible Parkinson y no estaba en “pleno uso de sus facultades mentales”, fueron las conclusiones a las que arribaron los peritos convocados por los fiscales de San Isidro y que se darán a conocer formalmente este lunes.

Lo cierto es que, tal como se desprende del informe, los padecimientos del Diez venían de larga data. El portal Teleshow accedió a un audio del 15 de diciembre de 2019 en el que, el mismo Diego, se quejaba de los dolores que lo atormentaban.

“Hola Harry, hola Harry. A ver si es verdad que el Feo hizo el curso de masajes porque me duelen las dos piernas, hermano. Me duelen las dos piernas y tengo la cintura saturada, ¿viste? Así que eso quería contar. Chau Harry, me divertí mucho, la verdad”, dice el astro en el mensaje.

“Harry” era el apodo que le había puesto Maradona al doctor Mariano Castro, uno de los médicos que lo había acompañado durante su estadía en Cuba y que, desde entonces, se había convertido en uno de sus mejores amigos. Y el “Feo” no era otro que Mariano Israelit, quien además de ser productor de radio y televisión ostenta el título de masajista profesional otorgado por el Centro Médico Escuela.

“La noche anterior habíamos ido a comer a la casa. Y, al otro día, Diego se levantó muy dolorido y le mandó ese mensaje a Castro pidiendo que yo fuera a hacerle masajes. Él le decía ‘Harry’ por ‘Harry el sucio’, porque decía que nunca se bañaba. Y se ve que no encontró mi número, porque en la desesperación le mandó el audio a él”, explica Israelit.

¿Quiénes estaban junto al astro en ese momento? “Obviamente, estaba Charly (Ibañez). Creo que Rocío (Oliva) no estaba, pero esa noche sí había venido su padrastro (José Digno Valiente)”, recuerda.

Según el relato de Israelit, Maradona había comenzado con esos dolores insoportables durante su estadía en México, adónde había llegado para dirigir a los Dorados de Sinaloa a fines de 2018.

“Habían planeado la operación que se hizo en la Clínica Olivos, pero él nunca estuvo conforme con como había quedado. Yo escuché al médico que lo operó (Diego Eyharchet) que dijo que no le dieron mucha bola con el post operatorio, que no hizo la rehabilitación… Pero la verdad es que, cada vez que íbamos a la casa, teníamos que levantarlo entre Mariano y yo, porque no podía ni caminar. Y eso era hasta para ir al baño”, explica.

Para entonces, según cuenta Israelit, el neurocirujano Leopoldo Luque ya formaba parte del entorno de Diego. Sin embargo, por algún motivo, el astro había requerido la ayuda de él a través de Castro.

“Cuando yo llegué al mediodía, estaba con muchos dolores en las rodillas. Los gemelos los tenía recontra duros. Y no podía más de la espalda. Le estuve haciendo masajes durante una hora hasta que se quedó completamente dormido. Y ahí me fui de la casa”, explica ¿Maradona recibía algún tratamiento paliativo para ese sufrimiento? “No lo sé, pero lo que te puedo decir es que siempre se quejaba de los dolores y de que no podía caminar”.

Obviamente, éste habría sido uno de los factores por los cuales Maradona habría entrado en un estado depresivo. “Imaginate lo que era para un deportista de elite como era él, no poder ir ni al baño solo, no poder caminar ni diez pasos… Yo veía los posteos que hacían en su Instagram y ponían videos en cámara rápida para que no se notara la lentitud que tenía Diego en su desplazamiento. La verdad es que era muy triste verlo así”, dice Israelit. Y concluye: “Eso, sumado a la separación de Rocío, fue lo que terminó angustiándolo tanto”.

¿Todos los familiares de Maradona estaban al tanto de esta situación? “Yo a Claudia (Villafañe) y las chicas (Dalma y Gianinna) les conté todo lo que veía. Desde lo de Charly, que les dije que era el que le daba el alcohol, hasta cómo estaba él de la rodilla. Porque, aunque Matías Morla diga que no, él se veía con ellas y con su nieto Benjamín. A Guillermo Coppola también se lo comenté. Yo quería que todos supieran lo que estaba pasando ahí adentro”, cierra Israelit.

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